
Disfressada:
Su nombre proviene de la fiesta organizada con motivo del Carnaval. Se representan un conjunto de bailes unidos por una alegre corranda, todo evoluciona alrededor de una figura central denominado volante que representa la Cuaresma. El volante es una alegoría de la Cuaresma que juega y baila sabiendo que acabara ganándolos a todos al entrar de lleno en sus dominios. En la Cuaresma, tiempo de oración y meditación, la danza estaba totalmente prohibida, se entra entonces, en la fiesta del baile sin saber de quien será la victoria y pensando en la fiesta de Carnaval.
Nuestro Grupo ha querido hacer unos disfraces que huyen de los estereotipos propios del Carnaval, mostrando como la gente de antes podía ir vestida por la calle con pequeños complementos de disfraz para no ser reconocidos.

